PREGON DE D. FELIPE CAMPUZANO PARA LAS FIESTAS DE “SAN ANTOLIN” EN MEDINA DEL CAMPO (VALLADOLID) EN EL AÑO 1988.-
Mitad campo, mitad mar, así es Felipe Campuzano López, Campuzano de la mar, y López del Campo de Medina, Medina del Campo.
Mi Madre, Cristina López, elaboró en sus entrañas la espíga del mar, del mar de Castilla al són de dulzaina.
Se pensó en mí, como hijo del pueblo para éste Pregón de nuestro Patrón.
Y yo como dijo el Gaditano de Cádiz ” Agustín el Melu “, donde no hay sangre, no hay corazón ni morcilla.
Mi sangre es un río de Música, mitad campo y espigas, y mitad mar y salinas.
¡ Ancha es Castilla !.
Como un corazón inquieto, melancólico y soñador, y un vigilante puesto en Medina.
” San Antolín “, el Patrón divino de un mar hecho espigas, en el mismo campo que tiene Medina, Medina del Campo, el Campo y el Mar de mi vida propia de Cádiz y Medina.
He querido empezar éste Pregón para dejar de manifiesto entre todos vosotros, que mi niñez también se labró en éste pueblo, correteando con mis primos, cogiendo cangrejos de río en el “Adaja” con mi tío Jazmín, que muchos de los presentes conoceis, y haciendo escapadas con mi primo Tomás al “Castillo de la Mota”, que tal véz fué de ahí donde me nació la curiosidad femenina que arrástro junto a mi carrera musical.
Me comentaba mi abuela Manuela, que yo era un vivo retrato de mi abuelo, apodado ” El Penas ” hombre abierto y zalamero, y amigo de juergas como yó.
Se llamaba Felipe, y alguna que otra pena me dejó de herencia.
Si él, hubiese estado hoy aquí entre nosotros, de ver que su nieto era el Pregonero, de seguro que ya habría invitado a toda la Plaza a tomar unos chatos.
El, tenía la gran virtud de no acordarse cuando tenía que pagar, algo de eso también me dejó de herencia.
Creo que Santa Teresa y San Juán de la Crúz, se tuvieron que esconder, pero no fué por no querer pagar, sino por correr en el encierro.
Fué en la calle el Arrabál sin ritmo de ” Tango Argentino ” donde de pequeño corría y corría hacia la Plaza de Toros, como tantas veces lo ha hecho el torero ” Curro Romero ” y ” Rafael de Paula “, que són
dos auténticos maestros en la materia.
Bien sabeis la mayoría, que han sido muchos mis desplazamientos a Medina, en conciertos, en visitas familiares, y amigos que aún conservo desde mi infancia, como es el caso de Mariano, grán defensor de éste pueblo, y por último en un ahorcamiento matrimonial que ocurrió en el “Castillo de la Mota”, que más que de noticia, lo digo como suceso.
Padilla, Bravo y Maldonado, Comuneros de ésta tierra, fueron como un barquito velero que navega y que navega con esa gracia en su quilla por los campos de Castilla.
¡ Vieja es la historia en Medina !.
Hasta la Reina Isabel, se vió vinculada al mar de descubrimientos, y en ésta Plaza Mayor con nombre de Hispanidad, hoy tenemos otra Reina con un sabor popular representando a Medina, y que yo como Fernando lo hízo con Isabel, la invito a Reinar en la mar…
En la mar de mis Salinas.
Fueron cuatro las esquinas al viento en su eternidad en Medina.
¡ La esquina de la Inquietud con sabor a pueblo grande !.
¡ La esquina de la Bondad, en el medinense noble que ofrece hospitalidad !.
¡ La esquina de la añoranza del que tuvo que emigrar fuera de su Patria Chica!.
¡¡ La esquina de la verdad de los hombres de Castilla.
Y de la mujer paciente que te quiere y que te siente con toda sinceridad !.
¡ Ancha y Grande es Castilla!..
¡Medina..!,.su vigilante y el campo del pán de sus hijos mirando siempre adelante.
Que las mozas y los mozos canten y bailen; que suene ya la dulzaina, y que el tamboríl no pare , que está aquí” San Antolín “, que es un Santo de alegría como mi teclado blanco en fiestas y algarabías.
Y para la corporación de éste grán Ayuntamiento y en especial a su Alcalde, D. Jose Luis con apellido de Tejo..
Yó, le voy a tirar los tejos, que es una frase andaluza que sirve para pedir, por si es que sobra en Medina alguna calle olvidada que pueda llevar mi nombre junto al nombre de Cristina, que fué la que me parió.
Rafael como Fernando, tanto monta monta tanto, el Padre del Pregonero que puso el alma en mi boca, la conoció aquí en Medina a la Madre que más quiero.
Mitad campo, mitad mar…
Que el vino rebose en jarra, y que la noche en Medina sueñe con su amanecer en el horizonte azúl de la mar de Andalucía.
Y que el campo y sus trigales despierten al nuevo día.
es el morir en el campo de mi tierra por si llegase ese día.
Tanto monta, monta tanto.
¡MEDINENSES!
¡VIVA SAN ANTOLIN!
¡VIVA MEDINA DEL CAMPO!.-

